lunes, 11 de junio de 2012

Reescribiendo sensaciones




Te acercaste a mí pensando que el verde de mis ojos te darían alegría,
Y con sólo mirarme de cerca comprobaste la negritud que asumían.
Viniste a mí pensando, que bajo mi pálida tez encontrarías ternura,
Y con sólo tocarme, te diste cuenta que tan sólo servía para revestir mi amargura.
Quisiste saber que había tras el botón de mi camisa,
Esperando amor y deseo,
Cuando tras ella solo pudiste conocer lo que encierra un alma turbia.
En mis brazos quisiste refugiarte y con solo llegar estuviste a punto de ahogarte.
Pasaron los días y tus ojos insistieron,
Pero mi corazón ya hacía tiempo que estaba podrido.
Aún así, de mis labios quisiste oír un te quiero,
Y sin embargo, sólo oíste un atroz adiós.
Un adiós cargado de miedo, porque en tu pecho hallé el escondrijo en el que siempre quise evadirme.
Porque el mundo sólo con existir me aplacaba,
Porque a nada nunca le vi sentido.
Pero en lugar de hablarte de mí,
Preferí que tras estos instantes, me vieses partir.

1 comentario:

soy tan inerme como inerte dijo...

Porque no hay convicción sin llegar hasta el final de toda sinrazón...