miércoles, 19 de mayo de 2010

Conversaciones entreveladas


Imagina que sólo puedes pedir un solo deseo, ¿Cuál pedirías? Le comentó el genio a la pequeña. No lo sé, la verdad es que nunca me he puesto a pensar seriamente, qué podría elegir. Es difícil tomar esa decisión, porque solo es una, y ya nunca más podrás arrepentirte y volver atrás.

Diciendo estas palabras, la niña gritando dijo ¡Controlar el tiempo! ¡Eso es lo que quiero! Poder ir al pasado a revivir momentos, sin recurrir demasiado a las visitas del futuro, porque estropearía lo mejor de la vida, la incertidumbre ante lo que puedes vivir, y detendría el presente en aquellos momentos en los que la felicidad sea tanta, que no podamos evitar pararlo.

Trato hecho, dijo el Genio. Sólo que controlar el tiempo no va a hacer que cambie el curso de las cosas. Podrás recordar momentos buenos, volverás a ellos cada vez que quieras, pero no evitarás los malos. Las cosas suceden y seguirán siendo así.

Y la niña, sonriendo dijo…controlar el tiempo, es controlarlo todo, e inclusive que todo se vuelva negro, que todo para mí deje de existir, pero también, poder manter como presente cada caricia de los que sin saberlo han llenado mi vida.

Dedicado a mi pequeña, el poco tiempo compartido ha sido más que suficiente para querer revivirlo. infiinitamente. Echándote no sólo de menos, sino también en falta.