– ¿Eres tú? – Preguntó una voz desconsolada que parecía escondida bajo los ecos del miedo.
– ¿Tú? ¿ A quién te refieres? – Respondí. No soy más que lo que dejas escapar de ti, aquella voz que redundante, dejas salir por entre los pequeños huecos por los que dejas entrar el poco sol que te alumbra.
– Puede ser.
martes, 7 de agosto de 2012
martes, 3 de julio de 2012
Musa de la desilusión.
Píntame, y hazme ver…
lo bonita que en tu mundo puedo llegar a ser.
Muéstrame, lo que tus ojos ven en mí…
porque mi espejo no para de repetir:
“Musa fría, lánguida y poco sutil,
No cruces la calle sin esconder tu figura senil…”
A veces camino, por saber,
si algún reflejo me hace entender,
que mi palidez, pueda llegar a ser…
candidez y no desolación…
que mis ojeras son de pensar en ti,
y no en mi devastación.
Mirada huidiza al sentir,
que tu boca sonríe sin me ves venir.
Intenté por ello convertir mi frialdad,
en una blancura de índole vital.
Pero la multitud, me recordó… a viva voz…
“Tu eres la musa de la desilusión…
Musa fría, lánguida y sin voz…
no salgas nunca, te verán bajo sol…”
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